Un niño revela a su clase que tiene autismo y emociona a todos sus compañeros
- Administrador
- 1 jun 2019
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Rumari es un niño estadounidense que cursa cuarto grado (de 9 o 10 años) y que decidió revelar su secreto el pasado día 2 de mayo. El pequeño irrumpió en medio de la clase y anunció a sus compañeros de aula que tiene Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). Un gran paso que emocionó a todos y a su profesora, quien ha decidido colgar el vídeo del menor en las redes. “Hoy ha pasado algo maravilloso en mi clase”, con estas palabras comienza su alegato su maestra Lisa Moe. “Mis dos motores principales, que intento enseñar cada día a mis alumnos, son “Sé amable” y “Sí se puede”, añade la mujer en un post en Instagram.
Este mes se celebra en su colegio Chino Valley (California), el mes del #autismawareness (concienciación sobre el autismo) y a cada clase del campus se le ha pedido que los estudiantes decoren una pieza de puzle –símbolo del TEA– y que la cuelguen en las paredes de las aulas. “Cuando le tocó a mi clase, mis alumnos ya estaban familiarizados con el autismo”, prosigue la profesora. “Lo que no sabían”, continúa, “es que en nuestra clase estaba presente el autismo, en uno de sus compañeros de pupitre. En Rumari”.
Según relata, el menor, con mucha emoción, levantó su mano y dijo: “Podría, por favor, decir algo?”. Y por supuesto pudo hacerlo. “Rumari se ha enfrentado a desafíos que nosotros no podemos entender. Pero hoy se ha puesto enfrente de toda su clase y les ha mostrado que no existe muro o barrera que no pueda superar. Y que era un niño con autismo. Con todo el conocimiento, les explicó en qué consistía el TEA y qué sentía cuando no le entendían”. Según cuenta, los estudiantes prestaron mucha atención al pequeño y le abrazaron cuando acabó. La profesora asegura haber cumplido su propósito profesional gracias a Rumari y decidió colgar el vídeo del momento en redes. La madre de Rumari ha reconocido en varios medios estar emocionada de la valentía de su pequeño.
Una de las principales reivindicaciones de organizaciones, familias y personas que padecen autismo es su inclusión real en la sociedad. La inclusión real requiere información verdadera que proporcione un conocimiento. El autismo o Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) hace referencia a un conjunto amplio de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar, a las personas que lo padecen, a sufrir dificultades en la comunicación e interacción con los demás, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta de la persona que lo presenta. Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada 160 niños tiene un TEA y sus síntomas suelen comenzar en la infancia y persistir hasta la adolescencia y la edad adulta. Otras estimaciones hablan de que puede afectar a uno de cada 68 niños en edad escolar. Cada persona es única y diferente, y lo mismo ocurre con las personas con autismo. A pesar de la creencia popular y de los rasgos comunes, son individuos únicos y deben ser tratados como tal.
Hiperpaternidad: el difícil equilibrio entre la sobreprotección y la responsabilidad
Una de las cuestiones que más nos cuesta a los padres es asimilar la necesidad de que los niños adquieran autonomía y responsabilidad
Son las 20:00 de la tarde y aparece una notificación en el WhatsApp del grupo del colegio: “Mi hijo se ha dejado la agenda, ¿alguien puede decirme qué deberes tiene hoy?”
Una de las cuestiones que más nos cuesta más a los padres es asimilar la necesidad de que los niños adquieran autonomía y responsabilidad.
Esto puede deberse a que muchas veces, es difícil encontrar el equilibrio entre proteger a los niños y permitirles tomar decisiones y explorar las consecuencias.
Considerar el error como una oportunidad de aprendizaje, es un paso importante para que los niños desarrollen las habilidades necesarias para lograr autonomía y responsabilidad y para ello, debemos desaprender porque la mayoría, hemos crecido en una sociedad en la que es habitual avergonzarse o sentir culpa cuando hemos cometido algún error. ¿Qué aprendisteis de los errores cuando erais niños?
Los errores son malos
Si te equivocas eres torpe e inadecuado
Si te equivocas, no permitas que los demás se den cuenta.
Hoy sabemos que es posible educar de otra manera, podemos motivar a los niños a ser mejores (no los mejores) sin tener que infundir miedo o humillación y una maravillosa forma de hacerlo, es considerar cada error como una oportunidad de aprendizaje, debemos permitir que se equivoquen.
¿Cómo crees que reaccionaría tu hijo si en vez de decirle: “¿Otra vez te has vuelto a equivocar? es que no aprendes”
Lo cambiamos por: “No pasa nada, te has equivocado ¿Cómo te sientes?, ¿Qué has aprendido de ello? ¿Qué se te ocurre que puedes hacer para solucionarlo?
“Los adultos somos hábiles en responder de forma rescatadora, pero poco hábiles en usar formas capacitadoras”. Sobreproteger, mentir por ellos, hacer cosas que ellos mismos pueden hacer o sacarles de apuros puede ser una manera de rescatarlos.
La autonomía puede y debe trabajarse desde una edad temprana. Es raro el niño que en algún momento no manifiesta interés o necesidad por hacer las cosas solo. Este es el momento para acompañarles (no importa tanto el resultado como el proceso) y ayudarles a mejorar su autoestima, capacitarles para desarrollar habilidades para la vida, teniendo siempre en cuenta el momento evolutivo en que se encuentran.
Autonomía para tomar decisiones sin coacción, dando opciones, preguntándoles su opinión acerca de algunas cosas dentro de unos límites claros y seguros.
¿De qué recursos disponemos?
Las reuniones familiare donde cada uno expresa cómo se siente y lo que necesita. De esta manera, se genera conexión y sentimiento de pertenencia entre los miembros de la familia, los niños sienten que son tenidos en cuenta y les ayuda en el desarrollo de las habilidades sociales.
Hay muchas maneras de ayudarles a asumir responsabilidades, se trata de marcar el camino al niño, no caminar por ellos.
En todo este proceso debemos poner atención a la comunicación que establecemos con ellos haciendo uso de la motivación y tratando de evitar:
Los elogios y alabanzas. Aunque es cierto que ayuda a los niños a mejorar su conducta, sin embargo, debemos tener cuidado porque en algunos niños pueden generar dependencia de la aprobación adulta, es importante que el niño haga las cosas por sí mismo y no por agradar a los demás.
La autoestima se desarrolla a través del sentido de la capacidad y la autoconfianza(Jane Nelsen).
Un cambio en la comunicación, tratando que la motivación vaya dirigida a la acción que realiza el niño no al niño en sí (“se nota que te has esforzado, lo has resuelto tu todo”).
Para que todo esto tenga lugar es necesario:
1. Explicar qué esperamos de ellos, asegurarnos que lo han comprendido, supervisión y práctica.
2. Las rutinas y los hábitos son fundamentales para trabajar la autonomía con lo más pequeños, lavarse las manos, vestirse o comer solos. pueden ser los primeros pasos en el desarrollo de esta.
3.Tener en cuenta el momento evolutivo en que se encuentran.
4.Transmitir el mensaje: sé que puedes y lo lograrás.
Fuente: El País (España)
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